Escríbenos Dónde estamos
Mándanos un mailMándanos un mail
Haz click en:Copiar mailoAbrir mail
Mail copiado
Menu
Teléfonocómo llegar

VENENO DEL SAPO BUFO ALVARIUS

Publicado: 2 de Julio de 2020

El Bufo alvarius es un anfibio semi acuático que vive en el desierto de Sonora, en México. El sapo tiene en su cabeza y patas, glándulas que segregan una toxina como mecanismo de defensa. Las principales moléculas psicoactivas en el veneno de este sapo son 5-MeO-DMT y bufotenina. Ambas son triptaminas, y están relacionadas con el neurotransmisor serotonina. Son similares pero no iguales a la molécula de DMT (la llamada "molécula De Dios"), presente como mensajero químico tanto en nuestro cerebro como en muchas plantas y animales, y que se consume como droga psicodélica. Para obtener el veneno del sapo basta con frotarlo contra un cristal o un espejo, que se impregna de esta secreción y al secarse, se convierte en cristales que pueden rasparse. Estos cristales son los empleados en las ceremonias chamánicas esnifados o fumados.

Lamer el sapo no sirve, a pesar de lo que creen muchos. Tanto la molécula de DMT como 5-MeODMT no se absorben al ingerirlas, ya que son descompuestas por una enzima llamada monoamino oxidasa en el tubo digestivo. Solo tienen efecto si son esnifadas, fumadas o inyectadas. Con el veneno del sapo Bufo alvarius se puede llegar a alcanzar un estado mental denominado disolución o muerte del ego, algo que también ocurre con otras drogas psicodélicas como LSD, psilocibina (principio activo de las setas mágicas). Se trata de una completa pérdida de la identidad personal. Esto que hace que se borren las barreras entre la percepción de la realidad externa y la percepción interna, lo que muchas personas describen como estar conectadas con el todo o con el universo. La 5-MeO-DMT puede ser tóxica e incluso letal en dosis altas y, sobre todo, en combinación con otros compuestos. Al igual que el DMT, el LSD o la psilocibina, no debe combinarse con antidepresivos

que actúan como inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS), o mezclarlo con drogas como cocaína, MDMA, anfetaminas o incluso el medicamento dextrometorfano, empleado para calmar la tos. La interacción con estas sustancias podría provocar en casos muy graves el llamado síndrome serotoninérgico, donde el exceso de serotonina puede provocar convulsiones, insuficiencia respiratoria, coma e incluso la muerte.

haz clic para copiar mailmail copiado